La práctica de este método de ascención interior hace la persona un mejor ser humano. Esta evolución espiritual lo convierte en un armador de buenas soluciones, mejores caminos y cortas angustias en cada palabra emitida y acción realizada. Con la filosofía del Kabbalah, el ser humano encontrará la felicidad y paz interior que necesita para su día a día.
La palabra Kabbalah proviene del hebreo y significa “lo recibido” o “recibir”, dando alusión a las enseñanzas que el maestro imparte al alumno o al aprendiz. La enseñanza de La Kabbalah consiste en lograr la percepción de las leyes espirituales que conllevan a la satisfacción humana. El hombre debe conocer de dónde proviene, qué es, hacia dónde va y cómo debe lograr que cada cambio experimentado a lo largo de su vida sea en pro de la paz y satisfacción interna.
Aunque la Kabbalah tiene su origen en las tradiciones y creencias judías, su práctica no reconoce las fronteras debido a los símbolos utilizados en su enseñanza, ¿Existe algo más universal que los símbolos? Precisamente de eso se trata, de conocer y llevar a la praxis los principios universales para entender el origen de la vida, de Dios, del Universo, y su conjunción con los objetivos y principios del ser humano.
Desde lo tangible a lo intangible La Kabbalah otorga entendimiento, claridad y comprensión de la esencia humana para lograr el mejoramiento y desarrollo de la misma. Más allá de lo religioso, La Kabbalah es una filosofía de vida, una manera de ver el mundo físico y espiritual.
En resumidas cuentas es un método para la mejora espiritual y material del ser humano. Esta manera de ascensión no discrimina religión, posturas, o criterios. Es un método abierto para todo aquel que desea incursionar en ese mundo esotérico judío.
El desarrollo humano y la satisfacción plena de cada etapa de vida se logra canalizando lo concerniente a ese universo físico y espiritual cuyo objetivo fundamental es la elevación y evolución del ser humano, eliminando también las energías negativas que pueden haber en cada una de las acciones y palabras que construyen el día a día de las personas.
Todo aquel que tenga la necesidad de ascender internamente podrá estudiar y practicar esta filosofía, aprendiendo y entendiendo lo que debería ser la realidad y su efecto en el ser humano.
Aprender la Kabbalah depende del individuo y su deseo de recibir nuevas enseñanzas para su bien. Puede ser presencial, asistiendo a los centros especializados cercanos a la zona de residencia, si no los hay, se puede aprender a través de libros, cursos dictados por internet, folletos, audio, entre otros.
Al practicar la Kabbalah se logra:
– Identificar los obstáculos y recibir las herramientas efectivas para eliminarlos. – Entender que la vida tiene un orden y un objetivo perfecto. – Conocer el origen y la naturaleza del mal para inmunizarnos contra él. – Entender qué es el amor.
– Perfeccionar el arte de tratar con las personas.
Datos curiosos:
– La Kabbalah está basada en el alfabeto hebreo que consta de veintidós (22) letras consonantes. – Cada una de ellas representa a uno de los veintidós senderos que interconectan los Sephiroth (emanaciones de Dios y simbolizan diez aspectos distintos del Creador, constituidos por diez círculos que revelan la multiplicidad de lo Uno, de su divinidad). – Se transmitía únicamente de boca a oído entre los rabinos. – La Kabbala ha servido de base a la astrología y a las demás ciencias ocultas. – A través del valor numérico de las letras, se puede adivinar.
– Los libros más importantes de la Kabbalah son: El Sepher Yetzirah o Libro de la Creación, al que se le conoce como el primer documento intelectual de la humanidad. Otros libros son el Zohar o Libro de los Esplendores.



