Un tratamiento experimental contra una de las formas más comunes de cáncer de mama avanzado ha logrado reducir en un 59% el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte frente a la quimioterapia estándar, según resultados de un ensayo clínico avanzado divulgados este viernes.
El medicamento, denominado izalontamab brengitecan, está siendo desarrollado por Bristol Myers Squibb y SystImmune. Los datos corresponden a pacientes con cáncer de mama avanzado con receptores hormonales positivos y HER2 negativo que ya habían recibido al menos una línea de quimioterapia.
La enfermedad tardó el doble en avanzar
El estudio incluyó a 383 pacientes. Quienes recibieron el tratamiento experimental permanecieron una mediana de 8,2 meses sin progresión de la enfermedad, frente a cuatro meses entre quienes recibieron quimioterapia convencional.
La diferencia también apareció al medir la respuesta directa del tumor. Los tumores se redujeron en el 40,5% de los pacientes tratados con izalontamab brengitecan, frente al 20,2% del grupo de quimioterapia. Las respuestas duraron una mediana de 6,9 meses con el nuevo fármaco y 4,2 meses con el tratamiento estándar.
Un ataque dirigido contra el tumor
Izalontamab brengitecan pertenece a una clase de medicamentos conocidos como conjugados anticuerpo-fármaco. La estrategia consiste en utilizar un anticuerpo para reconocer características específicas de las células tumorales y transportar hasta ellas una sustancia capaz de destruirlas, intentando limitar al mismo tiempo el daño sobre tejidos sanos.
En este caso, el medicamento actúa sobre EGFR y HER3, dos proteínas asociadas al crecimiento y supervivencia de determinadas células cancerosas. Esa doble diana es uno de los elementos que distingue al tratamiento dentro de una generación de terapias oncológicas cada vez más precisas.
Los datos de supervivencia aún no están completos
Aunque los resultados sobre progresión son contundentes, todavía es demasiado pronto para determinar si el tratamiento prolonga de forma significativa la supervivencia total. Los investigadores señalaron que esos datos continúan madurando y que los resultados completos serán presentados en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica en Madrid.
La seguridad será igualmente decisiva. Según la información divulgada, los efectos adversos fueron considerados manejables y solo el 1,6% de los participantes abandonó el tratamiento debido a ellos. También se registraron dos casos de inflamación pulmonar de intensidad leve o moderada.
Una carrera por tratamientos más precisos
El cáncer de mama con receptores hormonales positivos y HER2 negativo representa una proporción importante de los diagnósticos de la enfermedad. Cuando el cáncer alcanza una fase avanzada y deja de responder a tratamientos hormonales, las alternativas terapéuticas se reducen y retrasar su progresión se convierte en un objetivo central.
Bristol Myers Squibb y SystImmune mantienen desde 2023 un acuerdo de desarrollo y comercialización que podría alcanzar los 8.400 millones de dólares. Los nuevos resultados no significan todavía que el medicamento vaya a sustituir inmediatamente a la quimioterapia: deberá completar el proceso clínico y regulatorio correspondiente.
Pero el dato central es difícil de ignorar. En este ensayo, el tiempo sin progresión prácticamente se duplicó y el riesgo de que la enfermedad avanzara o provocara la muerte cayó más de la mitad. Para pacientes con cáncer de mama avanzado, esa diferencia puede convertirse en tiempo adicional con la enfermedad bajo control.




