La economía canadiense volvió a quedarse sin crecimiento. El producto interno bruto real se mantuvo prácticamente sin cambios en agosto, después de tampoco haber avanzado en julio, según los datos publicados este viernes por Statistics Canada. La lectura llega apenas dos días después de que el Banco de Canadá subiera su tasa de interés de referencia y añade una nueva señal de debilidad al panorama económico del país.
Dos meses sin avanzar
El estancamiento de agosto sorprendió frente a la estimación preliminar de Statistics Canada, que un mes antes había apuntado a un crecimiento de 0,2%. Las ganancias registradas en sectores como comercio minorista, manufactura y construcción fueron compensadas por retrocesos en el comercio mayorista y la administración pública.
El dato es especialmente relevante porque julio también terminó sin crecimiento. Dos meses consecutivos prácticamente planos muestran una economía que ha perdido velocidad después del impulso observado durante parte del segundo trimestre.
Statistics Canada adelantó además que septiembre probablemente registró una contracción de 0,1%. Si esa estimación se confirma, Canadá habría entrado al otoño con tres meses consecutivos de actividad estancada o en retroceso.
El tercer trimestre todavía crecería
A pesar de las débiles cifras mensuales, la economía canadiense todavía estaría en camino de registrar crecimiento durante el tercer trimestre. La estimación inicial apunta a una expansión anualizada cercana al 1,3%.
Ese dato, sin embargo, debe interpretarse con cautela. El crecimiento trimestral puede coexistir con una pérdida clara de impulso hacia el final del período, precisamente lo que muestran las cifras de julio, agosto y la estimación preliminar para septiembre.
El comercio minorista ayudó a sostener la actividad en agosto, mientras la manufactura y la construcción también avanzaron. En sentido contrario, el comercio mayorista cayó y la actividad de la administración pública retrocedió, anulando buena parte de esas ganancias.
La subida de tasas complica el escenario
El informe llega apenas dos días después de que el Banco de Canadá elevara su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta 2,5%, en su primera subida desde 2023. El banco central intenta contener las presiones inflacionarias, especialmente las relacionadas con el encarecimiento de la energía.
La combinación es incómoda: una economía que pierde impulso mientras el costo del dinero vuelve a subir. Tasas más altas encarecen hipotecas, préstamos personales y financiamiento empresarial, y pueden reducir todavía más el consumo y la inversión durante los próximos meses.
Para los hogares canadienses, el efecto no es abstracto. Una nueva etapa de tasas más elevadas puede sentirse en las renovaciones hipotecarias, las líneas de crédito y el costo de financiar vehículos y otras compras importantes.
Canadá entra en una zona delicada
El país no está técnicamente en recesión según estas cifras. Pero el comportamiento mensual revela una economía con poco margen para absorber nuevos golpes. Las tensiones comerciales con Estados Unidos, los elevados costos energéticos y un entorno de tasas más altas pueden pesar sobre empresas y consumidores.
La próxima pregunta será si la contracción preliminar de septiembre se confirma y, sobre todo, qué ocurre durante el último trimestre del año. Si octubre tampoco logra recuperar terreno, la discusión económica en Canadá podría cambiar rápidamente de la inflación al riesgo de una desaceleración mucho más pronunciada.
Por ahora, la fotografía es clara: la economía canadiense dejó de avanzar durante el verano y entra en los últimos meses de 2026 con menos impulso, dinero más caro y una vigilancia mucho mayor sobre cada nuevo dato de crecimiento.




