Un nuevo fármaco experimental de Eli Lilly logra una pérdida media cercana a 50 libras en pacientes con obesidad y diabetes tipo 2. Los resultados de fase 3 colocan a retatrutide entre los tratamientos para adelgazar más potentes estudiados hasta ahora.
Eli Lilly acaba de presentar nuevos resultados de retatrutide, una inyección semanal experimental que combina en una sola molécula la acción sobre tres receptores hormonales: GIP, GLP-1 y glucagón. Los datos corresponden al ensayo clínico fase 3 TRIUMPH-2 y fueron divulgados este 29 de septiembre durante el congreso de la European Association for the Study of Diabetes en Milán.
El resultado que más llama la atención está en la báscula. Los participantes tratados con la dosis de 12 mg perdieron, en promedio, 20,8% de su peso corporal después de 80 semanas. El peso inicial medio era de unos 106 kilos —234,6 libras— y la pérdida promedio alcanzó 22,5 kilos, casi 50 libras. El grupo placebo perdió alrededor de 4%.
Entre los pacientes que comenzaron el estudio con un índice de masa corporal de 35 o superior, la pérdida promedio con la dosis más alta llegó al 23,4%, equivalente a unos 27,6 kilos —60,8 libras—. Al terminar el ensayo, el 59,5% de quienes recibieron 12 mg ya no cumplía los criterios de IMC utilizados para clasificar obesidad.
No actúa solamente sobre el peso
Retatrutide también produjo cambios importantes en el control de la diabetes. Los participantes comenzaron el estudio con una hemoglobina A1C promedio de 7,7%. Con las distintas dosis del medicamento, la reducción alcanzó entre 1,4 y 1,6 puntos porcentuales.
En el grupo de 9 mg, 40% de los participantes alcanzó una A1C inferior a 5,7%, un nivel considerado dentro del rango normal. En el grupo de 12 mg la cifra fue de 39,3%, frente a apenas 4,4% con placebo. Esto no significa que la diabetes haya sido curada: los pacientes seguían bajo tratamiento. Pero muestra hasta dónde podría llegar esta nueva generación de medicamentos metabólicos. Eli Lilly and Company
Tres hormonas en una sola molécula
Medicamentos como Ozempic y Wegovy actúan principalmente sobre GLP-1. Tirzepatide, comercializada como Mounjaro y Zepbound, actúa sobre GLP-1 y GIP.
Retatrutide agrega un tercer mecanismo: el receptor de glucagón. Esa combinación pretende intervenir simultáneamente sobre apetito, metabolismo energético y control de la glucosa. Lilly la describe como un agonista triple de primera clase.
El ensayo incluyó 1.152 adultos con diabetes tipo 2 y obesidad o sobrepeso. Los participantes fueron asignados a dosis de 4, 9 o 12 mg de retatrutide, o a placebo, durante 80 semanas.
Los efectos secundarios siguen siendo importantes
Los resultados no están libres de inconvenientes. Los efectos adversos más frecuentes fueron gastrointestinales, especialmente diarrea, náuseas, estreñimiento y vómitos. Con la dosis de 12 mg, aproximadamente un 33,6% experimentó diarrea y un 28% náuseas. Lilly señaló que la mayoría de estos episodios fueron leves o moderados y que muchos desaparecieron durante el tratamiento.
Retatrutide todavía no está aprobada para uso comercial y no puede venderse legalmente como tratamiento. Lilly tiene previsto presentar la solicitud regulatoria correspondiente ante la FDA durante el primer trimestre de 2027.
Si los resultados se mantienen durante el proceso regulatorio y en estudios posteriores, la competencia en el mercado de los medicamentos contra la obesidad podría entrar en una nueva etapa. El salto ya no consiste únicamente en perder algunos kilos: los nuevos tratamientos están intentando modificar simultáneamente obesidad, diabetes y varios factores de riesgo cardiovascular.




