Donald Trump volvió a colocar a Cuba en el centro de su agenda exterior. Durante un mitin este viernes en Fort Myers, Florida, el presidente estadounidense afirmó que, después de ocuparse de Irán, Estados Unidos dirigirá su atención hacia la isla y sugirió enviar al secretario de Estado Marco Rubio para ‘cerrar el acuerdo’.
La declaración llega en medio de una escalada de presión de Washington sobre el Gobierno comunista cubano y apenas horas después de que Rubio instara públicamente a los cubanos que buscan un cambio político a colaborar discretamente con la CIA.
Trump pone a Rubio en el centro de la operación Cuba
Trump habló ante sus seguidores en Florida y planteó que fuerzas navales estadounidenses que regresen de la zona de Irán podrían pasar cerca de Cuba. En ese contexto afirmó que enviaría a Marco Rubio para completar un eventual acuerdo con La Habana.
El presidente no explicó qué condiciones tendría ese acuerdo, cuándo podría producirse ni si existe actualmente una negociación formal destinada a concretarlo. Por tanto, sus palabras deben entenderse como una declaración política y no como el anuncio de un pacto ya alcanzado.
Rubio endurece el mensaje hacia La Habana
Marco Rubio, cubanoamericano y una de las figuras más críticas del régimen de La Habana dentro de la Administración Trump, lanzó este viernes su propio mensaje. El secretario de Estado sostuvo que quienes buscan un cambio positivo en Cuba atraviesan un momento decisivo y alentó una cooperación discreta con la CIA.
Rubio no identificó ninguna operación concreta ni detalló cómo funcionaría esa cooperación. Su declaración, sin embargo, eleva considerablemente el tono de Washington hacia el poder cubano y coincide con la nueva intervención pública de Trump.
Washington aumenta la presión
La Administración Trump ha intensificado durante 2026 su política hacia Cuba. Washington ha declarado que busca cambios fundamentales en el sistema político de la isla, mientras mantiene una fuerte presión económica sobre La Habana.
Rubio había reconocido meses atrás que Estados Unidos preferiría una salida diplomática, aunque entonces consideró poco probable alcanzar un acuerdo negociado con el actual Gobierno cubano. Más recientemente volvió a advertir que Washington espera que Cuba elija un camino diferente.
Una declaración que vuelve a cambiar el tablero
Lo verdaderamente nuevo de las palabras pronunciadas este viernes es que Trump colocó públicamente a Marco Rubio como el hombre que podría encargarse de una eventual negociación final con Cuba.
No existe todavía un acuerdo anunciado ni una fecha para una misión de Rubio a La Habana. Pero la combinación de las declaraciones de Trump, el mensaje de Rubio y la creciente presión estadounidense convierte a Cuba nuevamente en uno de los focos inmediatos de la política exterior de Washington.



