Un anticuerpo experimental logró proteger la mucosa intestinal y reducir los síntomas provocados por una exposición intensa al gluten en un pequeño ensayo clínico aleatorizado con personas celíacas. Los resultados son prometedores, pero todavía son preliminares: ANB033 no está aprobado y el estudio evaluó solo 32 participantes que completaron el desafío con gluten.
La celiaquía obliga hoy a mantener una dieta estrictamente libre de gluten. Incluso exposiciones accidentales pueden reactivar la respuesta inmunitaria, producir dolor, diarrea, hinchazón y volver a lesionar las vellosidades del intestino delgado. Por eso el resultado comunicado por First Tracks Biotherapeutics merece atención: apunta a la posibilidad de añadir, en el futuro, una protección farmacológica a la dieta.
Dos semanas comiendo el equivalente a dos rebanadas de pan al día
El estudio de fase 1b fue aleatorizado y controlado con placebo. Los participantes recibieron tres dosis subcutáneas de ANB033 o placebo en las semanas 0, 2 y 4. Después fueron sometidos durante 14 días a un desafío de 6 gramos diarios de gluten, aproximadamente el equivalente a dos rebanadas de pan.
En el análisis de eficacia, 17 pacientes recibieron ANB033 y 15 placebo. Los investigadores midieron tanto síntomas como cambios microscópicos en el intestino, entre ellos la relación entre la altura de las vellosidades y la profundidad de las criptas, y la densidad de linfocitos intraepiteliales, dos indicadores utilizados para cuantificar el daño celíaco.
La diferencia apareció dentro del intestino
Tras el desafío con gluten, la relación vellosidad-cripta cayó 0,66 puntos en el grupo placebo frente a 0,17 en el grupo tratado. La diferencia ajustada fue de 0,49 puntos y alcanzó significación estadística (p=0,009).
La densidad de linfocitos intraepiteliales aumentó 18,83 puntos con placebo, mientras que disminuyó 1,20 puntos entre quienes recibieron ANB033. La diferencia ajustada entre ambos grupos fue de 20,03 puntos (p<0,001). En otras palabras, bajo las condiciones controladas del ensayo, el medicamento evitó buena parte de la respuesta inflamatoria que normalmente desencadena el gluten.
También hubo menos síntomas
Los pacientes registraron diariamente dolor abdominal, hinchazón, náuseas, diarrea y cansancio mediante el Celiac Disease Symptom Diary. El grupo tratado mantuvo puntuaciones inferiores al placebo durante el desafío. Además, el 47% de los pacientes que recibieron placebo necesitó medicación permitida para aliviar síntomas gastrointestinales, frente al 6% de quienes recibieron ANB033.
La compañía informó que no se observaron eventos adversos graves ni señales de seguridad importantes en esta cohorte. Eso no equivale a demostrar seguridad a largo plazo: la muestra fue pequeña y el seguimiento todavía es limitado.
Cómo intenta funcionar ANB033
ANB033 es un anticuerpo experimental dirigido contra CD122, la subunidad beta compartida por los receptores de las interleucinas IL-15 e IL-2. Ambas señales participan en la activación de células inmunitarias implicadas en la inflamación intestinal de la celiaquía. Bloquear simultáneamente esas rutas busca reducir la agresión inmunológica sin depender únicamente de evitar el gluten.
La estrategia es particularmente interesante porque intenta actuar sobre el mecanismo inmunitario de la enfermedad y no solo sobre sus síntomas. Sin embargo, los datos proceden de resultados preliminares comunicados por la propia compañía y aún deben confirmarse en estudios mayores y en fases clínicas posteriores.
Lo que todavía falta demostrar
Esta primera cohorte no demuestra que una persona celíaca pueda abandonar la dieta sin gluten. Tampoco establece que ANB033 prevenga complicaciones a largo plazo. El ensayo fue diseñado como una prueba controlada de exposición al gluten y contó con pocas decenas de participantes.
Una segunda cohorte está evaluando si el tratamiento puede favorecer la reparación de la mucosa intestinal durante 12 semanas en pacientes con distintos grados de daño y síntomas. La compañía prevé resultados de esa parte del estudio en 2027 y planea avanzar el programa hacia etapas clínicas posteriores.
La señal inicial, no obstante, es difícil de ignorar: por primera vez este anticuerpo experimental mostró simultáneamente protección histológica y reducción de síntomas frente a una exposición deliberada al gluten. Si ensayos más grandes reproducen el efecto y confirman su seguridad, la celiaquía podría acercarse a algo que hoy no tiene: una terapia farmacológica capaz de proteger el intestino además de la dieta.



