Un nuevo estudio geofísico detectó anomalías que podrían corresponder a corredores y cámaras desconocidas junto a la tumba del joven faraón. La posibilidad más fascinante vuelve a estar sobre la mesa: ¿podría encontrarse allí la tumba perdida de Nefertiti?
Más de un siglo después del descubrimiento de la tumba de Tutankamón, el Valle de los Reyes vuelve a situarse en el centro de una investigación que podría alterar lo que conocemos sobre uno de los hallazgos arqueológicos más famosos de la historia.
Nuevas mediciones geofísicas realizadas alrededor de la tumba KV62, donde Howard Carter encontró en 1922 la sepultura prácticamente intacta del joven faraón, han revelado anomalías compatibles con la posible existencia de corredores y espacios desconocidos más allá de sus muros. Los resultados fueron dados a conocer el 17 de septiembre por Nature. Nature
La investigación está encabezada por Mamdouh Eldamaty, arqueólogo de la Universidad Ain Shams de El Cairo y exministro de Antigüedades de Egipto. El equipo combinó diferentes técnicas para estudiar el subsuelo y la estructura que rodea la tumba, entre ellas radar de penetración terrestre y microgravimetría.
Esta última técnica resulta particularmente interesante porque permite detectar diminutas variaciones en el campo gravitatorio producidas por diferencias en la densidad de los materiales bajo tierra. Una cavidad, un corredor relleno de escombros o una cámara excavada pueden generar una señal diferente a la de la roca compacta que los rodea. WIRED
Los resultados apuntan, entre otras anomalías, a una posible estructura de aproximadamente dos metros de ancho que podría corresponder a un corredor rellenado con escombros. También se identificaron zonas de baja densidad con formas y orientaciones que los investigadores consideran compatibles con espacios construidos artificialmente. La Vanguardia
Pero hay una palabra que inevitablemente convierte el descubrimiento en algo extraordinario: Nefertiti.
¿La tumba perdida de Nefertiti?
Desde hace años existe una controvertida hipótesis según la cual la tumba de Tutankamón podría ser solamente una parte de un complejo funerario mayor construido originalmente para otra figura de la realeza.
En 2015, el egiptólogo británico Nicholas Reeves propuso que detrás de algunos de los muros de KV62 podían existir puertas selladas que condujeran a otras cámaras. Su hipótesis fue aún más lejos: una de ellas podría contener el enterramiento de la reina Nefertiti.
La idea provocó enorme expectación internacional, pero los estudios realizados posteriormente ofrecieron resultados contradictorios. Un estudio con radar efectuado en 2017 no encontró evidencias suficientes de cámaras conectadas con la tumba y llevó a numerosos especialistas a considerar prácticamente cerrado el debate. Nature
Ahora, los nuevos datos vuelven a abrirlo.
Los investigadores sostienen que, consideradas conjuntamente, las mediciones geofísicas, la arquitectura de KV62, las características del terreno y determinados elementos de las pinturas murales respaldan la posibilidad de que exista un complejo de corredores y habitaciones anterior al enterramiento de Tutankamón. Nature
Eso, sin embargo, no significa que se haya encontrado la tumba de Nefertiti.
Por el momento ni siquiera está confirmado que las anomalías correspondan realmente a cámaras funerarias. Mucho menos puede afirmarse quién podría encontrarse en ellas. La localización de la tumba de Nefertiti continúa siendo uno de los grandes enigmas de la egiptología. Egypt Unfolded
La respuesta podría llegar pronto
El siguiente paso podría ser decisivo.
Según declaró a Nature George Ballard, coautor de la investigación, corresponde ahora al Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto decidir si autoriza una exploración física extremadamente cuidadosa de las supuestas cavidades.
Si recibe autorización, el equipo contempla realizar pequeñas perforaciones e introducir diminutos vehículos equipados con cámaras para observar directamente qué existe al otro lado. Ese trabajo podría comenzar en noviembre de 2026. Nature
La prudencia resulta imprescindible. La cámara funeraria de Tutankamón y sus pinturas constituyen un patrimonio arqueológico excepcional, por lo que cualquier intervención debe evitar daños irreversibles.
Pero si detrás de aquellos muros existe realmente otro complejo funerario intacto, el Valle de los Reyes podría estar guardando todavía un secreto extraordinario.
Durante más de cien años creímos conocer la tumba que convirtió a Tutankamón en el faraón más famoso del planeta.
Quizás solo habíamos abierto la primera puerta.




