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CHINA FABRICARÁ MEMORIA PARA IA AUNQUE FALLE HASTA EL 80%

Sede de ChangXin Memory Technologies CXMT en Hefei, China

China está dispuesta a pagar un precio industrial extraordinariamente alto para reducir su dependencia tecnológica: fabricar memoria avanzada para inteligencia artificial aunque, en la fase actual, entre siete y ocho de cada diez chips no alcancen las especificaciones necesarias.

ChangXin Memory Technologies (CXMT), el mayor fabricante chino de memoria DRAM, planea iniciar en los próximos dos meses una producción limitada de HBM3E, una tecnología crítica para los procesadores utilizados en inteligencia artificial. La decisión llega mientras las restricciones estadounidenses dificultan a las empresas chinas acceder a componentes extranjeros de última generación.

Una producción con rendimientos muy bajos

Dos personas familiarizadas con los planes dijeron a Reuters que el rendimiento actual de CXMT se sitúa entre el 20% y el 30%. En fabricación de semiconductores, el rendimiento indica qué proporción de los chips producidos cumple finalmente las especificaciones y puede utilizarse.

La comparación muestra la distancia tecnológica que todavía existe. SK Hynix, líder mundial en memoria de alto ancho de banda, alcanza rendimientos cercanos al 70% en productos comparables. Un rendimiento bajo eleva considerablemente el coste de cada chip funcional porque gran parte de la producción debe descartarse o reprocesarse.

Aun así, CXMT ha enviado muestras de HBM3E a varios diseñadores chinos de procesadores de inteligencia artificial y prepara una producción comercial limitada.

La memoria que alimenta la inteligencia artificial

La HBM, o memoria de alto ancho de banda, apila chips de memoria verticalmente para mover enormes cantidades de datos hacia y desde los procesadores a gran velocidad. Es uno de los componentes fundamentales de los aceleradores utilizados para entrenar y ejecutar grandes modelos de inteligencia artificial.

Sin suficiente HBM, disponer de un procesador potente no basta. Esa dependencia ha convertido la memoria avanzada en otro frente decisivo de la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos.

Washington endureció desde 2024 los controles sobre la exportación hacia China de determinados productos HBM y también restringe el acceso a parte de la maquinaria avanzada necesaria para fabricarlos. Para Beijing, desarrollar una cadena doméstica dejó de ser solamente un objetivo industrial y pasó a ser una prioridad estratégica.

China acepta pagar más por independencia

El problema no es únicamente técnico. Con rendimientos del 20% al 30%, la HBM3E de CXMT será inicialmente más cara que productos equivalentes fabricados en el extranjero. Las fuentes consultadas por Reuters señalan además que su desempeño se aproxima más a generaciones anteriores de SK Hynix que a la HBM3E más avanzada del fabricante surcoreano.

Pero para las empresas chinas el cálculo ha cambiado. La disponibilidad puede importar más que el precio. Las restricciones de exportación y la escasez de memoria avanzada han obligado a fabricantes de procesadores de IA a buscar alternativas nacionales y, en algunos casos, a asumir mayores costes.

El mercado global de HBM continúa dominado por SK Hynix, Samsung Electronics y Micron. CXMT intenta entrar en ese grupo desde una posición claramente rezagada, pero respaldada por una demanda doméstica enorme.

El cuello de botella de los chips chinos

China ha avanzado rápidamente en el diseño de procesadores propios para inteligencia artificial, pero construir un ecosistema completo exige mucho más que diseñar el chip principal. Memoria, empaquetado avanzado, equipos de fabricación y software son piezas de una cadena en la que las restricciones occidentales buscan mantener ventajas tecnológicas.

La escasez ya tiene consecuencias económicas. Reuters ha informado que fabricantes chinos de chips para IA han elevado precios entre un 20% y un 50% en algunos productos actuales y futuros, en parte por el encarecimiento de la memoria.

La decisión de CXMT muestra hasta dónde está dispuesta a llegar la industria china para romper ese cuello de botella: producir hoy con una eficiencia que sería difícil de justificar en condiciones normales, con la expectativa de aprender, mejorar los rendimientos y ganar autonomía.

Una carrera que ya no depende solo de Nvidia

La batalla mundial por la inteligencia artificial suele concentrarse en Nvidia y en los procesadores que ejecutan los modelos más avanzados. Sin embargo, la memoria que acompaña a esos procesadores se ha convertido en un recurso igualmente estratégico.

CXMT todavía está por detrás de sus rivales internacionales y su primera HBM3E difícilmente alterará de inmediato el equilibrio mundial. Lo relevante es que China está construyendo otra pieza de su propia cadena tecnológica incluso cuando hacerlo resulta caro e ineficiente.

Fabricar chips con un rendimiento de apenas 20% puede parecer un fracaso industrial. Para Beijing, en cambio, puede ser el precio inicial de dejar de depender de quien tiene la capacidad de cerrar el suministro.

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Fuentes / Referencias

Reuters — 28 de octubre de 2026: China’s CXMT to start advanced AI memory production despite poor yields, sources say.
Reuters / Investing.com — 28 de octubre de 2026: cobertura de los planes de producción HBM3E de CXMT y sus rendimientos de 20%–30%.
Seoul Economic Daily — 1 de septiembre de 2026: pruebas de HBM3E de CXMT por diseñadores chinos de chips.
Imagen: Türkiye Today — sede de CXMT en Hefei, China.

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