Sin luz, sin recién nacidos y con la cárcel más llena que nunca. Así llega el régimen cubano a octubre de 2026, con la cifra de presos políticos más alta que ha documentado Prisoners Defenders.
La cárcel como política de Estado
Prisoners Defenders contó 1.351 presos políticos y de conciencia a finales de septiembre, la cifra más alta registrada por la organización. Hace un año eran menos de 1.200, y la cuenta sube con una disciplina que ya quisiera el plan quinquenal.
Cuando el gobierno promete lo contrario, conviene hacer cuentas. Anunció la liberación de 51 presos políticos y, a 14 de octubre, solo habían salido 19. Así funciona la palabra del régimen: se anuncia a lo grande, se cumple a medias y se olvida el resto.
Dentro de las prisiones la situación es todavía más grave. Tras protestas en las cárceles, las autoridades cortaron durante casi una semana la comunicación entre los reclusos y sus familias, el apagón informativo más duro del año según Cubalex. La misma organización documenta 49 muertes en prisión en lo que va de 2026, con desnutrición severa y tuberculosis entre las causas. Desnutrición en una cárcel de un Estado que presume de cuidar a su gente desde la cuna.
Un país a oscuras
El 18 de septiembre se cayó entero el sistema eléctrico nacional. Tardó unas 32 horas en volver, en medio de apagones casi diarios, escasez de comida y salarios sin pagar. Ya ni los apagones sorprenden. Sorprende que se enciendan.
La explicación oficial, siempre la misma, es el bloqueo de Washington. Es verdad que Estados Unidos ha apretado el cerco petrolero este año. Pero la historiadora cubana Alina Bárbara López, que vive en la isla, sostiene que la crisis no es reciente ni puede explicarse únicamente por la disputa con Washington. Ella no habla desde Miami.
Una isla que se vacía
López señala otro dato que debería quitar el sueño a cualquier gobernante. En 2024 hubo 71.358 nacimientos y 128.098 muertes según las cifras oficiales, y desde hace más de seis años mueren más cubanos de los que nacen. La natalidad actual equivale a la de 1899. Se fue la gente joven, se fueron los hijos que no llegaron a nacer, y el que se queda hace cola para el pan.
Arriba, otro mundo
Mientras tanto, Raúl Castro, de 94 años, continúa sin comparecer ante la justicia estadounidense. El 20 de mayo de 2026 el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una acusación federal contra Castro y otros cinco acusados por el derribo en 1996 de dos aeronaves de Hermanos al Rescate, en el que murieron cuatro personas. La acusación incluye cargos de asesinato y conspiración. Se trata de una acusación, no de una condena, y las imputaciones tendrían que probarse ante un tribunal.
Si alguien en la isla se atreve a pedir la libertad de los presos, el castigo ya está escrito. Repartir octavillas con esa petición puede salir muy caro en Cuba. Un gobierno seguro de sí mismo no teme a una hoja de papel.




