DE SU POEMARIO EN PREPARACIÓN: OLEAJE EN LA MEMORIA
…la vida está hecha de cartas inéditas…, incluidas las que no están escritas todavía; aquellas que tienen tinta borrosa por la acción del tiempo.
Manuela, Manuelita, monólogo del escritor quiteño Luis Zúñiga.
La vida no es más que un viaje hacia la muerte.
Lucio Anneo Séneca
SUEÑO ROTO
A mi hermano Rolando López del Amo
La vida pasa, pasó,
como el cielo «enzulecido»:
tal una hueste de olvido,
llegó arrasando, y segó
la esperanza que brilló
a lo largo de su empeño:
caravana de mi ensueño
que soñó mi juventud,
con las ansias en virtud
de lo que fuera mi sueño.
AÑOS
Porque te pienso, amor, porque te pienso
en aquellas lejanas circunstancias,
cuando en tan largo tiempo y sin distancias,
ansiábamos un sueño más intenso…
ya ahora con los años río extenso.
Porque ahora te miro y pienso, amor,
en el hoy tan distante del ayer
─cuando era el tiempo con su bien querer─,
siento que la existencia no es dolor
y la nostalgia, mucho más que flor.
DE LA FINA NOSTALGIA
(Casi soneto)
A Lourdes Torres
La vida con sus grumos de placer,
con sus ya viejas lágrimas, tan tristes,
que lavan el dolor, cuando las vistes
de la fina nostalgia del ayer.
Nostalgia, la memoria en oleaje,
llega en la noche improvisadamente,
y con su valija de sueños, siente
que la noche se acaba con el viaje.
Tras los idus de marzo ella regresa
con su rostro enigmático de sueño,
su mirada de Argos, tan perdida.
Como si fuera toda la tristeza,
la nostalgia no excusa tanto empeño:
ella ataca en las tardes de la vida.
LA CIUDAD Y SUS MÁSCARAS
A Luis Manuel García
Los últimos escorzos de la noche
yacen fulminados:
habanece la ciudad-gaviota.
Los sueños planean grávidos, mudos,
tras las máscaras que impone el día
ante la pleamar del mundo distante.
La gente pasa silente, oscura,
con vocación de hijo pródigo
que retorna sin querer.
Un hombre cruza absorto,
despiadado en su amargura,
ya roto su velamen.
Mas la ciudad prolonga
su rito cotidiano,
sus abismos y miserias.
(20/2/94)
SAMARKANDA
Tus mezquitas esplenden
del fuego enamoradas.
Sueño, civilización,
insólita realidad en el alba:
amante, descubro tus siglos.
Mil y una noches de vida y fulgor,
siempre serás, Ciudad Dorada.
(Uzbequistán, URSS, 15/3/86)
TIFÓN
Como un tifón que llega abruptamente,
penetras en mi cuarto a despeinarlo
todo, desordenando de repente
esta endiablada paz. Y quiero armarlo,
reinstalar mis asombros, mis seguros
sueños, mis trampas contra tu relente,
mis ya viejos ardides, muros casi…
AÑO NUEVO
Y llegas, pobre año nuevo,
sin bríos, sin esperanzas,
sin ánimo, pues no alcanzas
lo que anhelas con desvelo.
El cielo es el mismo velo
que acalla al viejo sinsonte:
el futuro: un ralo monte
ya desvestido de nieve;
el pensamiento no mueve
el desgastado horizonte.
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