Advertise on Cañasanta
Únete a nuestro grupo de Facebook
146

Alcides Herrera Duarte :: Poesía

Tablero de ajedrez curvado en una cinta de Möbius con un peón solitario; composición surrealista en blanco y negro.

En el futuro

PARA M&M

Al fregar y ofrecer unos servicios
populares, recuerdos del futuro,
unas lágrimas borro en Joshua Tree
que parecen el día del diluvio.

Unos mártires. Aguilas suplentes
en la fiesta aburrida de este mundo.
Al fregar, dibujando las estrellas
sobre el plato de un rey, hago mi anuncio:

desde hoy, soy el rey, el nuevo dueño
de las almas grupales. No lo juro
ni lo creo del todo. Los milagros,
cuando friegas el piso -uno más uno-,

se detienen como una temporada.
Unas lágrimas seco y el orgullo
del orgullo sin ti, de la secuencia
del Espíritu el día del diluvio.


En el presente

PARA M&M

Es una sencillez. Así como dura la calabaza,
siempre que la recuerdas, dura el instinto.
En los papeles. El vodka es malo pero es bueno:
tiene tu sangre y signo
y también te adivina la capital.
Sobre tu cara logró caer la nieve.
Viste cómo imitaban a las ardillas,
cómo volteaban el cordero: esas virtudes.
A media noche. Angel que quiere presentarse,
abusar de su muerte, ponerle
precio a su cabeza. Mientras Melancolía
Involutiva (2012) logra abusar,
cuatro antes de las cuatro.
Es una sencillez. Así como dura tu paraíso,
siempre que lo recuerdas, mi muerte dura.


En el pasado, dentro de cinco horas

PARA M&M

Temo pararme frente a ella,
caminar a su lado, durar
en el asiento del pasajero.

Temo asomarme a unas estrellas
que ya he visto morir
en cinco mundos, cinco antes de las cinco.

Hacia la nueva muerte:
por un hilo de plata,
voy por la nueva descripción.

Con la fe de estos ángeles.
Temo al número
y a sus colores enemigos

y a la jaula de oro de un rato
junto al fuego. En aquel mundo, en éste.
Frente al agua con sal.

Temo a su olor parecido a sus palabras.
Temo que logre verme,
ser un desconocido, alguien por mí,

y que se asusten
y se retiren estos ángeles.
Hacia la huelga de todas las visiones,

en cama extranjera, enumerando
plazas, dioses de barro,
voy por la música prohibida.


X

Yo pienso en libros, en overdues, mientras anuncian la “noche más fría del año”. Un beso en el sueño, en la contemplación aérea de tus ojos -hechos para mirarme, para ver en ellos mi nariz-, me salva un veintiuno de diciembre. Un pez ha saltado en la bahía, una estrella ha caído. Hoy para ti yo pido paz, tranquilidad, turrón de Alicante. Con “un grito sencillo”, voy del cuerpo a su luz, del polvo al oro. Te beso en el sueño y en la muerte.

 

Distancia entre tu ánimo y las cosas

Siempre ocurre.
Estaba a punto de describir
tu pollo en salsa, levantando
tu delicado corazón
sobre las lomas
de Río y de Granada.
Pocos segundos antes
del 2012. De veras ocurre.
Como yo sólo podría
hacerlo, aun describirlo:
mirando las cosas.


Los cuerpos

Y yo quería luz de luna.
Hacer menos canciones en la mente,
más en la luna.
Llamar al viento acompañado.
Me gustaba Jerónima
pero a mi cuerpo el suyo no,
al suyo el mío no.

Estar en líos, cuando
recuerda el lío del nacimiento,
las flores lilas del pasado,
deja en la boca
este sabor sin nombre.
Que no es simple.
Que no es poderoso.
Que no es enumeraciones imperfectas.
Era hermosa. No pudo verme.
Y yo quería luz de luna.


Explota en España

Unas vacas. La música desciende,
por supuesto, del cielo, de las sobras
exclusivas del cielo. Tan parejas.
Unas vacas y yo buscando novia.

Las mujeres (a punto de morir)
desayunan, a veces son hermosas
y recorren el páramo, o colectan
unos versos que cantan ”de memoria”.

Unas vacas. El cielo. Un pabellón
junto al árbol tan rojo de la sombra.
Las palabras entienden. Con las manos
las recorren enteras y están solas.


Sencilla voladura del Maine

Amanece. Estoy solo. Las miradas
de este mundo y del cielo hacen su parte.
Tan doméstica. Hay manchas, despedidas.
Amanece y alivio tus canales.
Xenia Bergman, tu música recuerda
unos círculos rojos en el aire,
ese Cristo que ves, una palabra
para el Día sin Muerte. Cerca, fácil.
Enamora el silencio, la sencilla
voladura del Maine, enamorarte.
Amanece sin prisa en la cabeza
y te extraño en los templos, en los bares.


Del cielo del primer piso

Del cielo del primer piso
nos trajeron un tabaco.
Nos gustó. Le gustó a Baco,
a quien pedimos permiso.
El canal, el Paraíso,
entretienen por ahora.
Xenia Bergman enamora,
a su manera, y apunta
detalles de la pregunta
más difícil, más sonora.

Cuando se calla, aparecen
cien mil denominaciones
y pasan varios ciclones
y las uñas no me crecen.
Mueren, aunque no "fenecen"
y el mar se lleva una parte.
Te pasó, no va a pasarte:
mis manos tienen poder.
Volví para no volver.
Para pasar, que es un arte.


Tres girasoles. Apt. 102

Juraría que empieza con la Uve.
Eso dice Jerónima. Sabemos
que hay un día, un instante, para ella
y su fuerza, y también unos arreglos.
Me quité. Me salí. Con tanta ayuda
que, después de mil años, agradezco
y cocino en la mente y se lo come.
Ya no vive en el barrio y es perfecto.
No la voy a colgar en las paredes
del adiós, ni habré perdido tiempo
anotando que “un príncipe lo olvida"
o quitándole el Nuevo Testamento.
Si la borro, se irá sin ver al Hijo,
sin ver Nada. La música sin miedo,
a la hora del suave (y postergado)
Cuatro Leches, la canta en el Infierno.
Algo dice, metódica. Es difícil
entender de qué habla y qué misterio
pudo ver, mas afuera llueve a cántaros.
Hay un día, un instante sordo, ciego.
Juraría por ella, postergable.
Siento frío y calor, aburrimiento
y nostalgia exclusiva. Me entretiene
el Espíritu. Y, claro, es mi remedio.
SHARE
Sources / References

Texto de Alcides Herrera Duarte, publicado por Cañasanta el 7 de enero de 2010, según la página original. Recuperado de la copia conservada en Internet Archive. Se conserva íntegramente el texto de la fuente y se limpia su formato, sin completar ni reconstruir pasajes.

La cabecera y la firma interior acreditan a Alcides Herrera Duarte. Se conservan los diez textos, las dedicatorias a M&M, el poema en prosa «X» y las referencias temporales del original, incluidas las menciones a 2012.

Alcídes Herrera

(Sancti Spíritus, 1974- Miami, 2022), writer, musician, and cartoonist. In Cuba, he was a member of the comedy troupe Firewood, and published cartoons in DDT, Melaíto, Vitrales, and Escambray. He emigrated to Mexico in 1998 and, beginning in 1999, settled in Miami, United States, where he co-founded the musical project The Bloomers and worked as an editor and proofreader. His poems and short stories have appeared in various magazines and anthologies, primarily online. The poetry collection A Tour of the Market (2022) was published posthumously.

Leave a comment