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Cómo un hacker utilizó agentes de IA y unos pocos miles de dólares para infiltrarse en decenas de sitios web

Ilustración editorial de una operación de ciberataque automatizada con múltiples agentes digitales

Un investigador de ciberseguridad observó durante semanas una campaña en la que un atacante de habla china delegó casi todo el trabajo a agentes autónomos capaces de buscar vulnerabilidades, probar rutas de acceso y mantener ataques durante horas. El resultado, según una investigación de Reuters basada en datos de la firma NorForge, fue una operación que intentó vulnerar más de 1.200 sitios y consiguió comprometer a más de 100 organizaciones con un coste estimado de apenas unos pocos miles de dólares.

Un atacante que casi no hacía el trabajo directamente

La campaña fue detectada por Snorre Fagerland, investigador principal de amenazas de NorForge, mientras examinaba instancias expuestas de Cairn, una plataforma abierta de resolución de problemas que puede coordinar agentes autónomos. A partir de comienzos de octubre, Fagerland encontró alrededor de dos docenas de instalaciones que, según su análisis, estaban siendo utilizadas con fines maliciosos.

Entre ellas destacaba un operador de habla china que había comenzado su campaña el 25 de septiembre. Sus objetivos incluían sitios de comercio electrónico y sistemas pertenecientes a organizaciones de Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón. Reuters identificó entre las víctimas a empresas como Deere, SharkNinja y Cummins.

Más de 1.200 intentos y más de 100 intrusiones

Lo que llamó la atención de los investigadores no fue únicamente el volumen de la campaña, sino el grado de autonomía. El atacante daba instrucciones muy breves —en algunos casos de menos de 100 caracteres chinos— y dejaba que los agentes continuaran el proceso durante horas.

Hasta finales de la semana pasada, esos sistemas habían intentado entrar en más de 1.200 sitios. Las intrusiones exitosas necesitaban, en promedio, unas 23 horas de exploración, comprobaciones y ensayos. El ritmo revela un cambio importante: tareas que antes requerían la atención sostenida de un equipo humano pueden mantenerse activas de forma automatizada y en paralelo.

DeepSeek, Claude Code y una factura cercana a los 5.000 dólares

Fagerland estimó que la operación empleaba una combinación de modelos y herramientas, entre ellas DeepSeek y Claude Code. El gasto total habría rondado los 5.000 dólares en consumo de modelos, equivalente a unos 50 dólares por cada intrusión exitosa.

Ese cálculo es uno de los aspectos más inquietantes del caso. El coste marginal de mantener un ataque automatizado contra numerosos objetivos se ha reducido hasta un nivel accesible para delincuentes individuales. La barrera ya no es necesariamente disponer de un gran equipo ni de una infraestructura sofisticada, sino saber cómo encadenar herramientas existentes y dejarlas trabajar durante largos periodos.

Los agentes aprendían a cambiar de estrategia

Según el relato recogido por Reuters, los agentes no se limitaban a repetir una secuencia fija. Cuando una vía no funcionaba, podían buscar infraestructura relacionada, identificar otros puntos expuestos y continuar probando alternativas. En uno de los casos observados, tras no hallar una debilidad útil en una aplicación pública, el sistema localizó infraestructura asociada y terminó encontrando otra superficie vulnerable.

Esa capacidad para sostener la búsqueda y modificar la estrategia es precisamente lo que diferencia a estas herramientas de los scripts automatizados tradicionales. No significa que sean infalibles ni que puedan sustituir por completo a un atacante experimentado, pero sí que permiten multiplicar la cantidad de objetivos examinados con una intervención humana mínima.

El problema ya no es hipotético

El informe de NorForge muestra que los agentes autónomos ya están siendo utilizados en operaciones reales y no solamente en pruebas de laboratorio. Fagerland aseguró haber observado otros casos en los que operadores intentaban robar datos financieros o atacar plataformas de criptomonedas mediante sistemas semejantes.

La tendencia preocupa especialmente porque las mismas herramientas que ayudan a desarrolladores y equipos de seguridad a encontrar fallos pueden ser reutilizadas por atacantes. La automatización no crea por sí sola nuevas vulnerabilidades, pero permite buscarlas a una velocidad y una escala mucho mayores.

Una nueva economía del ciberataque

Hasta hace poco, una campaña sostenida contra cientos o miles de objetivos exigía tiempo, personal y recursos considerables. El caso documentado por NorForge sugiere que esa ecuación está cambiando. Por unos pocos miles de dólares, un solo operador pudo poner en marcha agentes capaces de trabajar durante días, atacar objetivos en varios países y comprometer a más de un centenar de organizaciones.

La consecuencia para empresas y administradores de sitios es clara: la velocidad de detección y corrección de vulnerabilidades tendrá que acercarse a la velocidad con la que los atacantes automatizan su búsqueda. El nuevo riesgo no es únicamente que un hacker sea más hábil, sino que pueda tener decenas de sistemas trabajando por él al mismo tiempo.

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Fuentes / Referencias

Fuentes: Reuters, “How one hacker used AI agents and a few thousand dollars to break into scores of sites”, 19 de octubre de 2026: https://www.reuters.com/legal/government/how-one-hacker-used-ai-agents-few-thousand-dollars-break-into-scores-sites-2026-10-19/

NorForge, investigación “Inside Cairn: Open Windows into massive AI-Driven Cyber Operations”, octubre de 2026: https://norforge.com/blog

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