Anúnciate en Cañasanta
Únete a nuestro grupo de Facebook

EL GRAN PLAN PETROLERO DE VENEZUELA CHOCA CON LA REALIDAD

Balancín de extracción de petróleo en el estado Zulia, Venezuela

El ambicioso plan para multiplicar la producción de 17 campos petroleros venezolanos y convertirlos en una nueva fuente masiva de crudo para Estados Unidos se enfrenta a un problema mucho más difícil que cualquier anuncio político: años de deterioro, falta de equipos, deudas con proveedores y una infraestructura que necesita inversiones gigantescas.

North American Blue Energy Partners, conocida como NABEP, controla actualmente esos 17 proyectos y asegura que pretende elevar su producción desde unos 224.000 barriles diarios registrados a mediados de octubre hasta más de un millón de barriles por día. La empresa sostiene que ya ha invertido alrededor de 1.000 millones de dólares y que continúa incorporando trabajadores y equipos.

Pero una investigación publicada este 30 de octubre por Reuters, basada en entrevistas con trabajadores, contratistas, financistas y especialistas del sector, describe una realidad mucho más complicada sobre el terreno.

DE 224.000 A MÁS DE UN MILLÓN DE BARRILES

El objetivo es extraordinariamente ambicioso. Cuadruplicar la producción requerirá rehabilitar pozos, recuperar instalaciones abandonadas, ampliar la capacidad de perforación y garantizar una cadena estable de suministros en una industria venezolana que sufrió durante años falta de inversión, corrupción, sanciones y pérdida de personal especializado.

Donald Trump ha presentado el acuerdo como uno de los mayores negocios petroleros de la historia. Washington obtiene derechos sobre una participación del 35 % en la empresa matriz de NABEP y el derecho a comprar el 20 % de la producción al costo después de que PDVSA reciba la parte que le corresponde.

La compañía afirma que los campos contienen más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas. Sin embargo, especialistas consultados por Reuters advierten que esa cifra no significa que todo ese petróleo pueda extraerse de manera rentable durante el período relevante del proyecto. Algunas estimaciones sitúan en alrededor de 10.000 millones de barriles el volumen potencialmente desarrollable durante los primeros 25 años, incluso bajo condiciones favorables.

EL PETRÓLEO ESTÁ AHÍ, PERO SACARLO ES OTRA HISTORIA

Venezuela posee una de las mayores reservas petroleras del planeta, pero buena parte de su crudo es pesado o extrapesado y requiere infraestructura, diluyentes, tecnología y enormes inversiones para producirlo y transportarlo. Tener petróleo bajo tierra no equivale automáticamente a disponer de petróleo listo para exportar.

Trabajadores y contratistas describieron equipos deteriorados, pozos que necesitan reparaciones, escasez de taladros y dificultades para contratar especialistas. También existen proveedores que arrastran pagos pendientes, un problema capaz de ralentizar cualquier expansión acelerada.

Los expertos citados calculan que alcanzar el objetivo superior al millón de barriles diarios podría requerir seis o siete años. NABEP sostiene, por su parte, que su programa continúa según lo previsto y que está aumentando tanto su plantilla como la cantidad de equipos disponibles.

EL PRIMER PETRÓLEO YA LLEGÓ A TEXAS

El proyecto ya produjo una señal concreta. El 27 de octubre llegó a Texas el primer cargamento de crudo venezolano asociado al acuerdo entre Estados Unidos y NABEP. El envío transportó aproximadamente un millón de barriles destinados a ser vendidos a refinerías estadounidenses.

Ese cargamento demuestra que el mecanismo comercial funciona, pero no resuelve la cuestión central: si Venezuela puede reconstruir suficientemente rápido una industria petrolera castigada durante décadas y convertir las enormes reservas anunciadas en producción sostenida.

UNA APUESTA ECONÓMICA Y GEOPOLÍTICA

El acuerdo va mucho más allá de una operación empresarial. Estados Unidos obtiene acceso privilegiado a una enorme reserva energética situada a pocos días de navegación de sus refinerías del Golfo de México, muchas de ellas diseñadas precisamente para procesar crudo pesado venezolano.

Para Venezuela, el proyecto promete inversión, empleo y nuevos ingresos fiscales después de años de colapso productivo. Para Washington, representa además una forma de desplazar parte de la influencia que China y Rusia acumularon en el sector energético venezolano.

La gran pregunta ya no es si Venezuela tiene petróleo. Lo tiene en cantidades extraordinarias. La pregunta es cuánto dinero, cuánto tiempo y cuánta capacidad técnica serán necesarios para volver a sacarlo a gran escala. Y en esa carrera, la geología parece ser la parte más sencilla del problema.

COMPARTIR
Fuentes / Referencias

Reuters — Trump touted a record Venezuela oil deal. Now reality is setting in, 30 de octubre de 2026: https://www.reuters.com/legal/litigation/trump-touted-record-venezuela-oil-deal-now-reality-is-setting-2026-10-30/ Reuters — First Venezuelan oil from US-NABEP deal arrives in Texas, to be sold to Exxon, Citgo, 27 de octubre de 2026: https://www.reuters.com/business/energy/first-venezuelan-oil-us-nabep-deal-arrives-texas-be-sold-exxon-citgo-2026-10-27/ North American Blue Energy Partners — Energía para las Américas: https://www.nabep.net/es Imagen destacada: Rjcastillo / Wikimedia Commons — Balancín petrolero I, Lagunillas, Zulia, Venezuela, CC BY-SA 3.0: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Balanc%C3%ADn_petrolero_I.jpg

Cañasanta

CAÑASANTA es un medio en español dedicado a explorar la actualidad, la cultura, la ciencia y las ideas que transforman nuestra sociedad. Nuestra redacción reúne noticias, análisis y perspectivas con una mirada crítica, plural y cercana a la comunidad. Apostamos por un periodismo claro, por el contraste de fuentes y por el contexto necesario para comprender los acontecimientos, promover la conversación y acompañar a nuestros lectores en un mundo cambiante.

Deja un comentario