Un equipo de la Universidad de Maynooth ha desarrollado un ordenador molecular capaz de sumar, multiplicar y dividir mediante hebras de ADN en agua. El avance, comunicado el 16 de septiembre y publicado en Nature, explora una computación que no necesita suministro eléctrico continuo durante el cálculo.
El procedimiento combina agua, sal y fragmentos de ADN con una estructura molecular más larga. Después de calentar y enfriar la mezcla, las moléculas se ensamblan: la estructura resultante representa la respuesta.
Los investigadores probaron diez programas, incluidas operaciones de 100 bits. Una suma de 10 más 3 tardó treinta segundos; operaciones con números mucho mayores requirieron hasta catorce horas. El sistema pudo reutilizarse para 25 cálculos consecutivos.
Estos dispositivos todavía son mucho más lentos que el silicio. Su interés está en explorar otras maneras de procesar información y posibles aplicaciones moleculares dentro de células. Estas últimas siguen siendo una perspectiva de investigación, no una herramienta clínica disponible.




