Durante más de veinte años, el cáncer colorrectal parecía seguir una dirección clara en Estados Unidos: la incidencia general descendía, mientras los médicos advertían de un aumento preocupante entre los adultos más jóvenes. Ahora, nuevos datos indican que esa fotografía puede estar cambiando.
Un análisis de registros nacionales encontró que la tasa global de cáncer colorrectal aumentó en 2023 por primera vez en más de dos décadas. El dato preocupa especialmente porque el incremento no aparece únicamente entre menores de 50 años, sino en prácticamente todos los grupos de edad estudiados hasta los 69 años.
EL PRIMER REPUNTE GENERAL EN MÁS DE 20 AÑOS
Los investigadores analizaron información del programa Surveillance, Epidemiology, and End Results del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. La incidencia ajustada por edad había caído de 55,2 casos por cada 100.000 personas en 2000 a 36,7 en 2022. Sin embargo, en 2023 subió a 38,3 casos por cada 100.000.
La investigadora Caitlin Murphy, de la Universidad de Chicago, señaló que es la primera vez en más de veinte años que se observa un aumento de la tasa general. El trabajo fue publicado en NEJM Evidence y obliga a mirar el problema más allá de la conocida tendencia del cáncer colorrectal de aparición temprana.
El incremento más pronunciado se produjo entre los adultos de 45 a 49 años, con un aumento anual del 12,76% entre 2019 y 2023. Parte de ese salto tiene una explicación positiva: las recomendaciones estadounidenses redujeron de 50 a 45 años la edad de inicio del cribado para personas con riesgo promedio, de modo que se están encontrando tumores que antes podían permanecer sin diagnosticar durante más tiempo.
EL CRIBADO NO EXPLICA TODO
El problema es que el aumento de las pruebas no basta para explicar el comportamiento observado en los demás grupos de edad. Los investigadores detectaron incrementos también entre personas de 50, 60 y hasta 69 años, donde el cribado ya estaba ampliamente establecido.
Eso abre una pregunta que la ciencia todavía no puede responder con certeza: qué factores están impulsando el aumento. Los investigadores consideran que pueden existir exposiciones ambientales, cambios de estilo de vida u otros factores de riesgo aún no identificados que estén contrarrestando parte de los avances conseguidos mediante prevención, detección temprana y tratamiento.
Los especialistas también advierten que un solo año de aumento no basta por sí mismo para establecer una tendencia definitiva. Pero el cambio de dirección merece atención porque coincide con señales acumuladas durante años entre generaciones más jóvenes.
UNA ENFERMEDAD QUE ESTÁ CAMBIANDO DE EDAD
La American Cancer Society estima que en 2026 se diagnosticarán alrededor de 158.850 nuevos casos de cáncer colorrectal en Estados Unidos y que unas 55.230 personas morirán por esta enfermedad. Cerca del 45% de los nuevos diagnósticos se producen ya en adultos menores de 65 años, frente al 27% registrado en 1995.
Entre las personas de 20 a 49 años, la incidencia aumentó aproximadamente un 3% anual entre 2013 y 2022. En menores de 50 años, además, tres de cada cuatro cánceres colorrectales se diagnostican cuando la enfermedad ya se encuentra en una etapa regional o distante, según la American Cancer Society.
El cáncer colorrectal es actualmente una de las principales causas de muerte por cáncer en Estados Unidos y se ha convertido en la primera causa de mortalidad oncológica entre adultos menores de 50 años.
LOS TUMORES JÓVENES TAMBIÉN PARECEN DIFERENTES
Otra investigación reciente añade una pieza al rompecabezas. Científicos analizaron 189 tumores colorrectales de pacientes de distintas edades y observaron diferencias biológicas graduales. Los tumores de pacientes jóvenes presentaban una mayor proporción de células de soporte y tejido conectivo, características que en varios cánceres sólidos se han asociado con resistencia al tratamiento.
También encontraron una mayor actividad de determinados ARN largos no codificantes y señales celulares que podrían favorecer el movimiento de células cancerosas y la invasión de tejidos cercanos. Los investigadores recalcan que estos hallazgos todavía no permiten establecer una causa ni significan que todos los tumores en jóvenes sean biológicamente más agresivos, pero ofrecen nuevas líneas de investigación.
DETECTARLO A TIEMPO SIGUE SIENDO DECISIVO
Mientras se buscan las causas, la herramienta más inmediata continúa siendo el cribado. Para personas con riesgo promedio, las recomendaciones estadounidenses aconsejan comenzar a los 45 años. Quienes tengan antecedentes familiares u otros factores de riesgo pueden necesitar controles antes.
Sangrado rectal, dolor abdominal persistente, cambios prolongados en los hábitos intestinales o anemia por deficiencia de hierro son señales que justifican una evaluación médica y no deberían descartarse simplemente por la edad del paciente.
El nuevo análisis no demuestra todavía que Estados Unidos haya entrado definitivamente en una nueva etapa de crecimiento general del cáncer colorrectal. Sí deja una advertencia difícil de ignorar: una enfermedad cuyo retroceso parecía consolidado acaba de registrar un cambio que alcanza a muchas más edades de las que se pensaba.



